viernes, 26 de junio de 2015

LA SELECCIÓN BOLIVIANA ES LA IMAGEN DEL FÚTBOL NACIONAL


La realidad del fútbol boliviano está reflejada en la selección que acaba de ser eliminada de la Copa América. Nuestras carencias físicas y de habilidades, no consiguen sostener los mínimos intentos de aplicación táctica.

La derrota última frente a la selección del Perú (1 x 3), nos demuestra, por ejemplo, que la única posición donde había cierto equilibrio futbolístico entre los dos equipos, era en el ataque, con dos centros delanteros goleadores y famosos: Marcelo Martins Moreno y Pablo Guerrero, respectivamente.  

La diferencia es que durante el partido, para el peruano llegaron muchos balones y para el boliviano, ninguno.

¿Y por qué pasó eso¿ Porque en la selección boliviana hubo falta de fuerza para la marca y ausencia de habilidades colectivas  e individuales para la creatividad y el apoyo al ataque.

Y eso no es culpa del entrenador Mauricio Soria; el desencuentro entre las tres líneas, es un problema de todos los equipos del fútbol boliviano actual. Y se refleja en la selección.

Si tomamos en cuenta el poquísimo tiempo que tuvo para entrenar, se debe reconocer que Soria hasta demostró trabajo e hizo algunas propuestas, intentando montar un equipo con mayor capacidad de defensa y ataque.

Por eso, no me atrevo a criticar al entrenador boliviano por el hecho de haber cambiado el esquema de juego entre un partido y otro. No soy quién para prohibirle de trabajar en libertad y coartarle su capacidad de tener ideas y conceptos tácticos.

Rescato lo enseñado por el maestro Tostão que escribe: “El buen entrenador no es aquél que hace muchos o pocos cambios, es el que cambia en el momento preciso”.

Por ejemplo, al proponer un esquema 5-4-1 - para enfrentar a Perú, el entrenador nacional quiso dar consistencia defensiva y al mismo tiempo, recuperando el balón, tener mayor libertad de apoyo a los laterales Hurtado y Morales, que habían jugado muy presos en los dos juegos anteriores, garantizando para ello la cobertura con un zaguero más y con la presencia de dos volantes de contención. Y de cierta forma funcionó, porque Morales apareció más en el apoyo, pero no lo necesario.   

Con el ingreso de Lizio y Escobar en el segundo tiempo, jugadores con mayor talento para el apoyo y ataque, el sistema propuesto por Soria funcionó mejor, porque le dieron mayor poder ofensivo al equipo, haciendo con que las acciones en el medio sector sean de cierta forma equiparadas. Mérito del entrenador.

Por todo eso, creo que de los tres partidos en la Copa América, el que mejor Bolivia jugó, fue contra Perú.

Si esos cambios de jugadores y dibujos tácticos no dieron buen resultado en el score final, se debe a la falta de elemento humano en el país, que viene desde algunos años.
Debemos recordar que los tres goles de Perú, salieron de fallas defensivas, debido a dos carencias de formación, propias del fútbol nacional, y no precisamente de ésta selección: falta de físico para realizar a contento el concepto de marca y ausencia de habilidades individuales para atacar.

La primera carencia está demostrada en el hecho de que en los torneos locales del fútbol boliviano se deje levantar el balón rumbo al área grande con tal facilidad, que la cantidad de goles producidos por esa jugada, es alarmante; al mismo tiempo, que frente a jugadores adversarios, veloces y habilidosos, se dan espacios en la media cancha, sobrecargando el trabajo de la defensa.

Los dos primeros tantos de Perú, estampados por Guerrero, fueron producto de esas fallas.
La segunda carencia es no saber valorizar la pose del balón, con intercambio de pases y movilidad permanente, para inducir el error adversario y/o encarar al marcador, individualmente, para dar asistencia y servir al ataque.

Por lo tanto, el problema actual del fútbol boliviano, resumido en la selección nacional, no es precisamente de entrenador, es, básicamente, de falta de formación de futbolistas con capacidad física y habilidades naturales para ser entrenadas.

Culpar al entrenador Mauricio Soria por todo lo errado en la selección nacional de fútbol, sería incorrecto

Basta de inmediatismos, porque una victoria o varias derrotas no cambiará nada.

El problema, lo repito, es cultural.

A propósito, aún espero la nueva Ley el Deporte Boliviano.