miércoles, 27 de julio de 2016

¿QUÉ INTERESA QUIÉN SERÁ EL ENTRENADOR DE LA SELECCIÓN BOLIVIANA DE FÚTBOL?


Cambiaron algunos nombres, como de los presidentes de la Federación, de la Liga y la ANF y otros.

Pero, al  mismo tiempo, no cambió nada.

El fútbol boliviano continúa sumergido en el caos absoluto.

La Federación es cada vez más dependiente de los dineros que llegan de la Conmebol y los clubes permanecen prostrados en su pobreza, esperando les llegue algo de esos recursos y de la  venta de los derechos de transmisión de sus torneos.

De gestión en el fútbol, absolutamente nada. Cero auto sostenibilidad.

Dirigentes continúan contratando y firmando documentos, para tener a futbolistas impagos y pasando necesidades.

Y exigiendo apoyo del gobierno, como si los estadios donde se juega al fútbol no fuesen del estado.

Parece que nadie quiere cambiar nada.

Porque así como está, todos ganan.

Ganan los dirigentes, ganan los entrenadores, ganan los empresarios que controlan los programas y las transmisiones por radio y televisión, que fingen de periodistas.

En fin, la industria del entretenimiento tiene lucro cierto.

Irónicamente, los únicos que no ganan, son los futbolistas.

Está bien, hay rarísimas excepciones.

En medio a ese lamentable panorama, lo que se discute es quién será el nuevo entrenador de la selección boliviana, como si ese fuera el principal camino para salir del fondo del pozo.

¿Los bolivianos Villegas o Soria? ¿El venezolano Farías? 

¿Quién tiene la varita mágica?