miércoles, 25 de mayo de 2016

EL TORNEO CLAUSURA DEL DESLUCIDO FÚTBOL BOLIVIANO, CONCLUYE HOY

Hoy concluye el Torneo Clausura- 2016, uno de los más opacos de la Liga del fútbol Profesional Boliviano.

Dejando claro que Wilstermann de Cochabamba es un justo vencedor por su desempeño en la conquista de puntos, sobre todo como visitante, todos los equipos tuvieron serísimos altibajos técnicos y administrativos.

El torneo que termina, es la repetición de un círculo negativo que se repite campeonato tras campeonato, año tras año; o sea, baja cualidad, dentro y fuera de las canchas es latente.

Fuera de las canchas, lo más absurdo es la costumbre que los llamados dirigentes tienen de firmar contratos que no los cumplen, dejando deudas y problemas para los próximos que se animen a asumir la dirección de sus instituciones.

Dentro de las canchas, los que se siente y se ve es indisciplina y fútbol de baja cualidad, debido a la formación de grupos de jugadores, descontentos con los atrasos en el pago de sus sueldos, lo que conspira contra la formación de equipos, contando con la pasividad de entrenadores, que muchas veces se suman a uno de los grupos, lo que determina los fracasos seguros.

El elevadísimo índice de goles que se marca en el fútbol boliviano (promedio de 3 tantos por cotejo) podría ser un dato favorable, pero, al contrario, es pura ironía, pues se trata de la muestra más clara de la deficiencia técnica, porque no existen torneos más fáciles de marcar goles, que los de la Liga nacional.

Esa caótica situación en los campeonatos, se debe a la irresponsabilidad de los dirigentes que, en su mayoría, se entrometen  en la formación de los equipos, y, sin ningún criterio profesional, contratan futbolistas, lo que redunda en la bajísima calidad técnico táctica del fútbol boliviano.

Los entrenadores extranjeros, con rarísimas excepciones, llegan a Bolivia cargando fracasos anteriores, debido a su baja formación y/o inexperiencia. A eso se suma la desconfianza que se tiene con relación a la capacidad de los entrenadores nacionales, donde también hay contadas excepciones.

Finalmente, el círculo es cerrado, por la actividad de FABOL, la organización que representa a los futbolistas profesionales, cuya único motivo de sus existencia parece ser presionar para que la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) repase recursos económicos a los clubes de la Liga, para que ésta, a su vez, cumpla con los contratos firmados con sus futbolístas. El paro, la huelga, son los únicos  argumentos que se conocen respecto de las actividades de FABOL, cuyos dirigentes o representantes nadie sabe como son elegidos.

Y qué decir de los árbitros bolivianos, los peores pagados en sudamerica, cuya deficiencia técnica es producto justamente del caos en el que realizan su actividad.

Con ese guión, está acabando el Torneo Clausura y ciertamente comenzará el Torneo Apertura.

Mientras tanto, hagamos de cuenta que tenemos un fútbol profesional en Bolivia.