viernes, 31 de octubre de 2014

HAY QUE PARAR EL FÚTBOL BOLIVIANO


Ochenta por ciento de los clubes de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano están en la falencia.

No tienen dinero para funcionar, deben sueldos a los jugadores y administrativos y no poseen recursos siquiera para viajar de una ciudad a otra para cumplir sus compromisos.
Y viajar no solo significa pasajes, hay la alimentación y los viáticos.

No fuese el estado boliviano que pone a disposición todos sus estadios, simplemente estos clubes no tendrían dónde disputar sus campeonatos.

Pero, así mismo, hacemos de cuenta que tenemos fútbol profesional.

Los únicos que ganan dinero son el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Carlos Chávez, y ciertos presidentes de los clubes quebrados, que lo apoyaron y votaron en él. Dinero ese proveniente de la Conmebol, cuyos dirigentes reciben apoyo y votos de las Federaciones como la boliviana, dígase Carlos Chávez.

Un verdadero círculo vicioso que está matando al fútbol sudamericano, inclusive brasileño y argentino.

El hecho de que programas deportivos de radio y televisión presionen para que el fútbol continúe, a pesar de la quiebra, es que estos programas también  tienen lucros garantizados por medio de la publicidad, cuando, lo cierto, es ser coherentes con su discurso de que es necesario “cambiar las estructuras” del balompié boliviano.

Creo ser necesario parar el Torneo Apertura de la Liga del Fútbol "Profesional" Boliviano ahora, para rayar la cancha nuevamente, renegociar contratos con los jugadores y pagarles de acuerdo a la realidad boliviana.