martes, 28 de octubre de 2014

EVO MORALES, MARCELO CLAURE Y LA NARIZ QUEBRADA DE VLADIMIR SORIA


@marceloclaure “He seguido muy de cerca como @Bolivar_Oficial ha manejado el tema Cardozo-Soria y estoy en total desacuerdo como lo han hecho. He intentado no intervenir en el asunto pero mientras BAISA tenga la administración del Bolívar y mientras yo sea el Presidente de BAISA no puedo permitir y tolerar este tipo de acontecimientos que ensucian nuestro nombre. Es por eso que hablare con La gente que maneja Bolívar para que revisen lo que hicieron y suspendan a Cardozo el resto del campeonato. La dignidad de un club es más grande que el aspecto deportivo. También revisare lo que hizo Soria. Saludos”

A las 23h40 de anoche, lunes, estuve participando del programa “No Mentirás” de la Red PAT de Televisión, cuando el programa me hizo conocer el tenor (arriba) del mensaje de Marcelo Claure, presidente de BAISA, empresa que controla el Bolívar.


Coincidencia que periodista alguno puede dejar pasar, porque estuvimos analizando el caso de golpes y sangre entre el futbolista Rudy Cardozo y el entrenador asistente, Vladimir Soria.

Me parece correcta la posición de Claure, pero creo ser extemporánea.

Los dirigentes de Bolívar, entre ellos Marcelo Claure, calcularon mal, no esperaban la reacción de la opinión pública (no solo bolivarista) que criticó la actitud del jugador,  y cuando vieron que su imagen estaba desgastándose por falta de autoridad, tomaron las (malas y atrasadas) medidas.

El fútbol es una actividad de interés público y así debe ser administrado. Es una actividad que forma parte de la sociedad y sus acciones repercuten de inmediato.


El caso de la nariz quebrada (que comienza a cansar) debe llevarnos al análisis (preocupante) de la real situación educacional en el país, porque el comportamiento de Cardozo es el reflejo de la realidad del fútbol boliviano y la relación entre sus actores, basada en una total carencia de valores.

Me agrada ver al presidente Evo Morales entregando bicicletas, balones, uniformes a los deportistas bolivianos y exigir resultados inmediatos, por ejemplo, en los próximos Juegos Odesur de cochabamba, pero me preocupa que la acción presidencial sea producto de un equívoco, porque esa no es obligación del gobierno, es, más bien, crear políticas estructurales ligadas a la salud y a la educación, sectores a los que se deben inyectar recursos.

 Porque las conquistas deportivas de un país son resultado de la existencia de ciudadanos sanos, física, mental e intelectualmente.