viernes, 4 de mayo de 2012

Un Delfín hecho en el empedrado de la Bartolina Sisa

Justo homenaje para una persona siempre generosa con los amigos, dentro y fuera de la cancha. Recuerdo a Rogelio con gran cariño, porque hemos compartido un balón en las canchas de tierra del Instituto Méndez Arcos y del Don Bosco, y en el duro cemento de la cancha de la Juvenca.
Cuantos y dulces momentos en la esquina de la Almirante Grau y Bartolina Sisa, cuando, al terminar nuestra pichanga diaria encima de las piedras de la Bartolina, todos los que formábamos el “Club Los Kunkas”, nos transformábamos “Los Iracundos” y con instrumentos ficticios “deleitábamos” a la vecindad al ritmo de “Es la lluvia que cae”, “Mamarracho”, “Puerto Mont”, “Chiquilina”, “Calla”…

Delfín, de las canchas a las oficinas bancarias


La Razón / Marcos Bonilla / La Paz


De un día para otro, sin pensarlo dos veces, pasó de ser futbolista profesional a futbolista retirado. Así de inmediato fue el cambio que experimentó en su vida Rogelio Delfín, quien fue un destacado zaguero central en varios equipos del fútbol boliviano en las décadas de los años 70 y 80. Jugó en varios clubes de la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP) y de la Liga. Su estatura lo ayudaba para tener presencia en el área propia y en la ajena.


Debutó en el fútbol profesional integrando Litoral, en 1971, cuando tenía 16 años. Después de un par de temporadas fue transferido a Always Ready, club en el que pasó gran parte de su carrera deportiva y del que también es hincha. Luego militó en The Strongest, volvió al club de sus amores y terminó su carrera en Chaco Petrolero (1987), a los 32 años. Debutó joven y su retiro fue exactamente 16 años después.
También integró tres selecciones juveniles nacionales y una de mayores. En 1979, con Ramiro Blacut como técnico, fue parte del seleccionado que disputó la Copa América frente a Argentina y Brasil.

En el 87, después de concluir su vinculación con Chaco, recibió ofertas de San José y Universitario; sin embargo, hubo otra, de Pablo Iglesias, entonces dirigente de Always, que le ofreció trabajar en el Banco Boliviano Americano. Le costó decidir, pero aceptó. “Dejé de jugar y me fui a trabajar al banco. Estuve cinco años ahí y hoy en día me encuentras en el Banco Económico, desde hace 20 años. Soy el encargado de bóveda y cajas”.

La pasión por el fútbol comenzó desde niño, quizás por eso debutó muy joven. De sus inicios en Litoral recuerda que tuvo como compañeros a Ismael Revollo, David Camacho y Raúl Álvarez (Payaso), todos destacados de otrora. Cuando pasó a Always “me hice hincha de ese club. La identificación fue inmediata, además fue donde mejor me trataron”.

Fueron muy pocos los partidos que dejó de disputar en sus 16 años de futbolista. “Debo ser uno de los jugadores con mayor presencia, porque, que yo recuerde, estuve castigado en dos oportunidades y después, en los equipos que jugué, tuve la suerte de ser titular; además, gracias a Dios tuve pocas lesiones. La última fue jugando el Interbancario”.
Lamenta que Always no sólo haya descendido de la Liga, sino que ahora juegue en la Primera B de la AFLP. “Me da pena que esté en una división que no debería, lamentablemente la gente que manejaba el club ya no está”.


Considera que el nivel del fútbol boliviano ha bajado, a excepción de Bolívar que últimamente viene haciendo buenos partidos; además “ya no hay jugadores de la talla de Erwin Romero, Édgar Góngora, entre otros. Los talentosos, como los dinosaurios, han dejado de existir”. En el fútbol de hoy “se corre más, en cambio, antes se pensaba más; pero quizás eso se deba a que ha evolucionado”.


Perfil
Nombre: Rogelio Delfín
Nacimiento: 4 de septiembre de 1955, en La Paz.
Ocupación: Encargado de bóveda y cajas del Banco Económico, desde hace 20 años.
Trayectoria en el fútbol: Jugó en Litoral, equipo con el que conquistó su único título a nivel profesional. También en Always Ready (en la AFLP y en la Liga), The Strongest y Chaco Petrolero. Fue jugador de la selección nacional que disputó la Copa América de 1979.