martes, 5 de agosto de 2014

EL FÚTBOL PROFESIONAL BOLIVIANO SE NOS MUERE




SE HACE NECESÁRIO UN DEBATE NACIONAL

Es grave la crisis del fútbol boliviano.

Porque las agrupaciones que lo conforman están con sus finanzas en quiebra.

En la apariencia, Bolívar y Sport Boys pueden ser considerados una excepción.

Pero hasta las excepciones pueden, a futuro, inmediato, tener consecuencias serias.

Bolívar, desde el blindaje impuesto por BAISA  a los manejos económicos, paga en día a sus atletas, pero el precio será muy elevado a futuro.

Recibió cerca de 4 millones de dólares por su participación en la Libertadores (de la Conmebol y de las recaudaciones como local), pero nadie sabe si ese dinero entró o se quedó en país o no. Y el equipo apenas tiene el gramado de Tembladerani para entrenar. Sus jugadores ganan bien, reciben en día, pero ninguno puede ser considerado como parte del “club”, por lo tanto pueden irse cuando lo deseen, como pasó con Ferreira.

Sport Boys, paga en día y además viene realizando contrataciones de jugadores considerados de primera línea el fútbol nacional, por lo tanto con buenos sueldos.

Sin embargo, su administración no es sostebible, al contrario, es, en lo mínimo, anti ética y puede generar una serie de dudas, pues su presidente es al mismo tiempo alcalde de la ciudad de Warnes, ocupando dos cargos totalmente incompatibles. Sport Boys no recauda el dinero suficiente con sus partidos y la pregunta que se hace es de dónde salen los recursos para mantener en actividad al primer plantel.

El resto de los equipos de la Liga están quebrados. Permanecen en actividad gastando el dinero que aún no recibieron, por los derechos de televisión y procurando clasificar a un torneo internacional.

Pero, The strongest es el que pasa por un verdadero drama, pues es, literalmente, administrado desde la cárcel de Palmasola, donde se encuentra detenido su presidente, por deudas que no solo él contrajo. El mismo destino pueden correr dos ex presidentes y otros miembros de la institución.   

Universitario de Sucre, el último campeón, es un oasis en medio de todo ese desierto dramático, gracias a que está ligada a la Universidad Mayor de San Francisco Xavier, por lo tanto celosamente vigilada por la comunidad universitaria. 

La ANF es un nido de aves de rapiña que solo sirve para elegir dirigentes para la Federación Boliviana de Fútbol a cambio de favores.

Urge una rápida y determinante acción del Ministerio de los Deportes que hasta ahora no dijo a qué vino.