martes, 22 de octubre de 2013

BALDIVIESO, PORTUGAL, AZKARGORTA, APAZA...

¿Al final, qué pasa en el fútbol boliviano?

¿Dónde anda el respeto, la ética?

Julio Cesar Baldivieso sin la mínima vergüenza, coloca su nombre para ser entrenador de la selección boliviana sabiendo que Azkargorta aún está ahí. Y lo hizo cuando quinteros aún ocupaba el cargo.

Y como si no fuera suficiente, exige que su hijo sea convocado a la misma selección porque cree él, merece esa convocación.  

Baldivieso es la persona más “marquetera” (de Marketing) que existe en el medio deportivo nacional. Y el término despectivo “marquetero” fue creado en el ambiente futbolístico internacional, justamente para aquellas personas que usan los medios (medios que se dejan usar) para colocarse en evidencia.

No voy a discutir lo méritos de Baldivieso como entrenador, pese a que, para mí, le falta muchísimo para el cargo, porque quien mucho habla y se coloca por encima de todo y de todos, creo no ser exactamente la persona indicada.

Y encima, Marcelo Claure, presidente de BAISA, que administra lo que restó de Bolívar, en total falta de respeto a Miguel Ángel Portugal, actual entrenador de la Academia, declara que le gustaría ver a Baldivieso en Bolívar “en un futuro próximo”.  

Las palabras no forman equipos, no mantienen grupos, no ganan campeonatos. En el fútbol en particular, y en el deporte, en general, lo que vale son las conquistas, las victorias, los campeonatos vencidos de forma convincente. Es campeón, porque es el mejor.

Lo que gana títulos es la buena y fluente comunicación, el conocimiento táctico, buscar y encontrar jugadores y saber aprovechar sus potencialidades.

Y para ser entrenador de la selección tiene y debe ser el mejor. Lo digo en el presente y no en el pasado ni en el futuro imaginario.

Selección no es lo mismo que equipo de Liga, es la sumatoria de equipos de la Liga, porque para llegar a lo primero, se debe andar cosechando logros en el camino. Como jugador y como entrenador.

Para ambos casos, las conquistas deben ser muchas y seguidas.

Pese a que haber sido un buen jugador, no significa necesariamente que será un buen entrenador. Pelé, Maradona y el Maestro Ugarte son ejemplos.

Por eso siempre me pregunto: ¿Sería Azkargorta un buen entrenador en un equipo de la Liga boliviana?

Más aún en Bolivia, una pena, donde la emoción está por encima de la razón.

Sergio Apaza

Sabía a qué y dónde se estaba metiendo.

Pero, “el profe”, como en sus mejores tiempos de zaguero del 31 de Octubre, entró dando puntapiés al Aurora con un discurso de entrenador de fútbol europeo.

Por sus palabras, tenía todo para andar en una “Peta” como si estuviera conduciendo un “Mercedes”.

Una pena, porque el camino, lleno de piedras, fue muy cortito para su Benz.

Y en parte por culpa de los dirigentes de Aurora que demostraron total desconocimiento de fútbol y absoluta falta de respeto al profesional Apaza.

Ahora “El Profe” tendrá que volver a dar “cátedra” a la televisión en ATB, y someterse al compromiso de opinar que Bolívar está jugando bien, pese a que todos los tele espectadores estemos viendo que no. Porque al final, quien paga esas transmisiones es Marcelo Claure.

Porque creo que los entrenadores que fracasan en ese su cometido, tienen pega segura como comentaristas en radio y TV y el público que se dañe.

Definitivamente, el fútbol boliviano anda en la contra mano.