miércoles, 9 de octubre de 2013

¿A QUIÉN SIRVE EL PARTIDO DE BOLIVIA CONTRA PERÚ?

Azkargorta perdió la gran oportunidad de terminar su ciclo en la selección boliviana de fútbol de una forma inteligente y menos traumática.

Para eso, era necesario que tenga más criterio en la convocación del equipo para encarar al Perú por la última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas a la Copa del Mundo Brasil-2014, partido ese que, dígase de paso, servirá solamente para confirmar que el fútbol boliviano está totalmente desgobernado.

Y ya que el vasco desea ser reconocido como el “que promueve a jóvenes valores” en el fútbol boliviano (lo que le valió críticas por parte de su paisano y técnico de Bolívar, Miguel Ángel Portugal), debería haber llevado al Perú a una selección renovada, sub 21, encabezada por el arquero Quiñones y el volante Arrasgaita de Bolívar.

Pero, no, como es omnipotente, Azkargorta prefirió hacer gastar dinero a la Federación Boliviana de Fútbol, anunciando en su lista de convocados  a Edivaldo, que vino desde Thailandia; a Ronald Raldes, desde Argentina; a José Luis Chávez, desde México; a Vicente Arze, desde Bélgica; y a Marcelo Martins Moreno, quien debiera estar “metido” en el Flamengo de Río de Janeiro, para ganarse un lugar y garantizar su continuidad en el club carioca.

Con su actitud, el bigotón perjudicó también el trabajo de los entrenadores en los clubes de la Liga que, estando en plena actividad competitiva en el torneo Apertura, deben interrumpir su trabajo por dos semanas, debido a un cotejo que a nadie interesa, a no ser para Azkargorta, para pleitear con más argumentos su continuidad en el cargo. Dependiendo del resultado, claro.