miércoles, 25 de junio de 2008

A los 50 años de la primera Copa del Mundo ganada por Brasil, recordemos el mito de la Camisa 10




Ocho años después del histórico fracaso conocido como el “Maracanazo” en 1950, el fútbol brasileño se redimía en junio de 1958, en Suecia, ganando su primera Copa del Mundo de Fútbol.

Se conmemora, por lo tanto, 50 años de la conquista. Desde esa fecha, el fútbol mundial no sería más el mismo, sobretodo en América Latina.

El facto más importante y que hace parte de la cultura futbolística de nuestro continente es la camisa 10. Les cuento:

Para la Copa del 58 Brasil había enviado los nombres de los jugadores, pero se había olvidado de incluir el número de camisa de cada uno de ellos.

Así, los organizadores suecos fueron numerando sin ningún criterio a cada uno de los atletas de Brasil.

Pelé y Garrincha, desconocidos inclusive en gran parte del territorio brasileño, eran suplentes en la época y fueron agraciados con los números 10 y 11 respectivamente.

A partir de su debut frente a la Unión Soviética, el 15 de junio del 58´, y debido a la gran actuación en el torneo del que vendría a llamarse el “Rey del Fútbol”, que en la ocasión tenía apenas 17 años, la camisa 10 fue consagrada como la mayor.

Desde ese entonces, todos los equipos latinoamericanos conceden la honra de vestir la 10 a sus mejores jugadores. Ni Maradona escapó de esa costumbre iniciada gracias al acaso y al talento de Pelé.