jueves, 19 de junio de 2008

La victoria contra los paraguayos recarga las pilas bolivianas


Raldes, Didí Torrico y Leonel Reyes fueron los destaques; Botero hizo su obligación, y Marcelo Moreno fue el peor, pese al su gol cumpleañero. El resto de los hombres fue complemento.

Los paraguayos, literalmente, siquiera entraron en cancha.

Resultado: Bolivia 4 x 2 Paraguay.

Goles siempre son alegría. Sobre todo para la carencia del hincha del fútbol boliviano.

La victoria sirvió para que una mezcla de alegría y rabia se instale en el rostro del aficionado.

Claro que los jugadores y el cuerpo técnico saben de ello.

Felicidad por el triunfo y rabia contra el técnico Edwin Sánchez. Y no puede ser de otra manera.

A pesar del contundente 4 x 2 frente a los paraguayos, aún se lamenta en el país la perdida de 3 puntos frente a los chilenos.

Y Sánchez necesitó de una derrota en un juego oficial para encontrar al equipo más coherente en procura de la victoria.

Si el entrenador nacional dejara de lado el compadrerío con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Carlos Chávez, y hubiera exigido juegos amistosos antes del encuentro contra los de Bielsa, hoy la hinchada estaría festejando la conquista de 6 unidades y la selección ocupando un expectante quinto o sexto lugar en la tabla.

No entro en el juego de los que piden la salida de Sánchez de la selección, pues acredito que el problema no es el entrenador, cualquiera que ocupe el lugar; los problemas son otros y ya los coloqué a la palestra en textos anteriores.

Sin embargo, recuerdo que el proceso del que Chávez y Sánchez tanto hablan, visa la permanencia de los dos en sus cargos hasta 2014, con las próximas eliminatorias para Brasil-2014 jugándose en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba.

Y para ello tienen el apoyo de la Conmebol y de la FIFA, compromiso de no jugar más en la altura de La Paz de por medio.

Paraguay perdió el invicto, se llevó 4 goles en su canasta y los bolivianos nos quedamos cargando las pilas de la ilusión, por lo menos hasta el 7 de septiembre cuando visitemos al Ecuador y el 10 del mismo mes, ocasión en que Brasil nos esperará en Río de Janeiro.