jueves, 23 de agosto de 2012

LA MOTIVACIÓN NO ES SUFICIENTE EN EL FUTBOL SI NO SE ENTRENA

"Presionamos hacia adelante, buscando recobrar la iniciativa del juego a través de la recuperación del balón". Rinus Michels.
 
 



Xavier Azcargorta me sorprende cada vez más y me confirma también que futbolísticamente está viviendo aún en la década del ´90.

 

El párrafo abajo fue escrito hoy en la página web de la sección Deportes de Erbol:

 

“(…) “Eso de que se debe jugar 4-4-2 ó 3- 5 -2 no es lo más importante”, dijo el director técnico (Azkargorta) para quien se debe apuntalar la cuestión motivacional para conseguir objetivos.”

 

Humildemente, creo que la motivación es una cuestión básica de cualquier práctica deportiva.

 

Persona sin motivación no puede llamarse de deportista. O sea, hablar de motivación en el futbol es una cosa obvia, redundante, es pleonasmo.

 

Y el trabajo de un entrenador es justamente entrenar a personas motivadas, es darles coherencia táctica a sus habilidades naturales, en fin, es sumar esas habilidades para encontrar un todo, formar un grupo: un equipo que se mueva en procura de un mismo objetivo. Y saber sumar esas habilidades es saber aplicar sobretodo un sistema táctico que no es lo mismo de un esquema táctico. (Teoría mía).

 

Erbol escribe también que, “para Antonio Farías, entrenador de fuerzas básicas y comunicador deportivo (¿¿), lo que acaba de hacer Azkargorta tiene que ver con darle importancia a otros factores.”

 

“En la historia del fútbol mundial solamente dos equipos han obviado la cuestión táctica por la calidad de su fútbol, producto a su vez de la jerarquía de sus jugadores: Brasil en 1970 y Holanda en 1974”, dijo Farías.”

 

Otro equívoco:

 

Más humilde aún, debo decir que ambos equipos, Brasil (1970) y Holanda (1974) tenían, sí, sistemas tácticos, uno más revolucionario que el otro:

 

Brasil, del entrenador Zagallo, implementó el llamado 4-3-3 “elástico”, o sea, cuando atacaba, lo hacía con 3 (y por veces 4) jugadores: Jairzinho, Tostão (Pelé) e Rivelinho; cuando se defendía Pelé y Rivelinho se sumaban a Clodoaldo y Gerson, en el medio sector.

 

Holanda, del entrenador Rinus Michels,  implementó su famoso “carrosel” que no era nada más que una permanente rotatividad entre los jugadores del medio sector y ataque (Jansen, Neeskens, Van Hanegem, Rep, Cruyff y Resenbrink)  pero solamente cuando atacaban. Un 4-3-3 con un permanente desmarque para confundir a los adversarios. Al defenderse lo hacía con todos esos jugadores.

 

Esito sería.