miércoles, 12 de octubre de 2011

BOLIVIA YA ESTÁ JUGANDO EL MUNDIAL-2014

Serán dos años de disputas como visitante y otras como local.

Hace dos jornadas comenzó el Mundial Brasil-2014 para Bolivia y los otros países.

Otra cosa es jugar las instancias finales en territorio organizador de la Copa.

Creo que debemos aprovechar estas Eliminatorias para participar con dignidad y apoyar al equipo nacional.

Soy consciente de que en 1994 la satisfacción fue mayor cuando clasificamos a la copa de EEUU, pero soy más consciente de que en esa ocasión llegamos al país del norte y volvimos sin pena ni gloria. Nada más que eso.

Deporte significa competición entre adversarios ocasionales y contra la naturaleza.

Y eso el fútbol boliviano lo está haciendo. En este deporte se gana, se pierde o se empata. Es la consecuencia natural, lo importante es que se entre para ganar. Otro resultado será digno si se lo hace con entrega personal y colectiva y, sobre todo con respeto al adversario.

La diferencia entre pasión y razón


Durante los minutos finales del cotejo y frente a Colombia y al resultado desfavorable, el público comenzó a gritar “¡¡¡Fuera Quinteros!!!” y llamaba el nombre de Baldivieso.

El hincha del fútbol es sinónimo de: hinchar, inflamar, exagerar, deformar. Y como paga ingreso, tiene el derecho al reclamo. Pero quien inflama, exagera, deforma e hincha, ciertamente no tiene razón.

Baldivieso está comenzando una nueva carrera y solamente a través de triunfos y victorias podrá colocar su nombre como candidato a entrenar a la selección. Antes, creo que tiene que mejorar su imagen que aún queda de su época de jugador de fútbol y concientizarse de que uno de los requisitos en el mundo futbolístico de los entrenadores es el de respetar el trabajo de los colegas.

Nadie puede jugar con el sentimiento colectivo y presionar para ser tomado en cuenta. No es ético ni prudente, porque se corre el peligro de terminar una posibilidad profesional antes mismo de ésta comenzar.