sábado, 11 de julio de 2009

LOS MILLONES DE DÓLARES DEL POBRE FÚTBOL BOLIVIANO Y LAS MANZANAS PODRIDAS


El discurso en Bolivia es que el fútbol pertenece a todos.

Absurdamente, lo colocan como una cuestión de estado.

Mucha gente aún piensa que cuando la selección nacional juega, está representando al país.

Comunicadores crean la falsa premisa de que cuando un equipo boliviano está jugando la Libertadores o la Sudamericana, hinchas de otros equipos deben alentarlo porque está representando al país.

Muchos dirigentes de clubes tienen la cara dura de exigir que el gobierno apoye al fútbol porque se encuentran en dificultades económicas.

Todo bien, la condición de miembro pobre de una entidad multimillonaria como la Fifa, hace con que todo ello parezca normal. Para el fútbol boliviano, pedir limosna es una constante. Y así nos ven y tratan en el exterior. Como limosneros.

Una vergüenza.

La Federación Boliviana de Fútbol, como lo exigen la Conmebol y la Fifa, no debe permitir la interferencia del gobierno en sus actividades. De permitir, puede ser desafiliada de la entidad.

Entonces, ¿en qué quedamos?

Cuando se trata de pedirle ayuda económica al gobierno, ¿éste puede y debe intervenir?

Cuando se trata de cumplir obligaciones impositivas, el gobierno ¿debe ayudar a solucionar los desmandes de los dirigentes del fútbol boliviano?

De la manera como andan las cosas, sin ningún control, a no ser entre ellos mismos, los dirigentes del fútbol boliviano van a continuar desmantelando lo poco que queda de los activos fijos de la Federación Boliviana de Fútbol.

A cada 4 años, y desde hace mucho tiempo, los presidentes que pasaron por la FBF refriegan las manos porque saben que los derechos de televisación de los juegos de la selección significan ingresos ciertos.

Como una rueda maligna, los presidentes de la FBF venden esos derechos siempre a futuro.

Es un verdadero botín.

Y la fiesta continua, porque, siquiera acabó la participación nacional en las Eliminatorias para el mundial de Sudáfrica 20010, Carlos Chávez (presidente de la FBF) ya comercializó los derechos de la Copa del 2014 que se jugará en Brasil.

¿A qué precio? Nadie sabe. O mejor, solo ellos saben.

¿Quién controla esos excesos? ¿Cómo pueden vender algo que no les pertenece? ¿Quién tiene el poder de adivinación a respecto de los valores en los que se podrá comercializar la Copa 2014? ¿Quién sabe a ciencia cierta el nombre de la persona que dirigirá el fútbol nacional en 2014?

Es preciso parar con esos malos manejos. Es necesario terminar con la impunidad. Necesario se hace crear una comisión nacional de investigación a respecto de los dineros (que no son pocos) que se manejan en el nombre del fútbol profesional boliviano.

Es necesario exigir que Carlos Chávez muestre las facturas a respecto del pago del medio millón de dólares como amortización de los impuestos.

Si para ese cometido se vendió algo que va a acontecer de aquí a 6 años, una simple transferencia bancaria directamente a la cuenta del Servicio de Impuestos Nacionales habrá sido necesaria.

Basta de jugar con los millones de dólares del pobre fútbol boliviano.

Y basta de impunidad para los impúdicos…que no son pocos.

Es necesario acabar con las manzanas podridas.