miércoles, 15 de julio de 2009

LIBERTADORES: EMPATE AL FINAL DEL PRIMER TIEMPO DE LA DECISIÓN

Estudiantes puso fuerza y, cuando necesitó, calidad.

Marcó a presión, dictó el ritmo, ignoró a la hinchada de Cruzeiro.

Los locales sintieron la respiración de los adversarios cada vez que tenían el balón y fueron obligados a jugar al pelotazo, cosa que no es su característica.

Por largos minutos el juego bordeaba la violencia.

Violencia que no convenía ni convendrá a los locales.

Porque, a lo que todo indica, el medio sector del campo de juego seguirá sufriendo el desgaste debido a los taponazos de los jugadores de ambos equipos, que no pudieron pasar al ataque.

Con excepción de dos jugadas para cada lado, muy poco para 46 minutos de juego.

La pregunta es: ¿Quién perdería más caso sean expulsados Verón, de Estudiantes, y Kleber, de Cruzeiro?

Ambos ya tienen cartón amarillo.

A Estudiantes le conviene seguir manteniendo el control del medio sector, y Verón es fundamental para ello.

A Cruzeiro un gol le basta para ser campeón, y Kleber es el indicado para marcarlo.

O sea, los técnicos tienen que pedir calma a sus jugadores.

Pero, no recuerdo una final siquiera de la Copa Libertadores de América, que se haya jugado con calma.

Más aún, entre brasileños y argentinos.

Vamos al segundo periodo.