martes, 10 de marzo de 2009

Independiente de Argentina no merece los hampones que se dicen hinchas


En todo el mundo aún existe gente ignorante e incapaz de vivir en sociedad.

En todo el mundo aún hay personas que no saben lo que quiere decir la palabra deporte.

En todo el mundo todavía viven personas que tienen una pelota o un par de calzados de fútbol en lugar de cerebro.

En todo el mundo todavía se sientan en las graderías de los estadios, inadaptados que no miran más allá de sus narices y, peor, no ven absolutamente nada a no ser 22 hombres corriendo atrás de una pelota sin percibir lo sagrado y lo importante que es el fútbol para las sociedades.

¿Es posible cambiar ese estado de cosas? ¡Sí!

Cuando se prohíba la existencia de las barras bravas organizadas que son el inicio de la formación de cuadrillas que viven presionando a los dirigentes y jugadores, amenazando a sus familias.

Pero no hay que olvidar que esos hampones del fútbol existen, porque los dirigentes presionados les fomentan entregándoles entradas gratuitas. Al hacer esto, los directivos pasan a ser parte de los mafiosos travestidos de hinchas.

¡Basta de barrabravas! ¡Basta de fascistas! ¡Basta de xenófobos!

La foto (El País - España) es perfecta: hinchas de Independiente que no miran nada. Su cerebro hueco no les permite.