miércoles, 6 de agosto de 2008

Los Juegos Olímpicos y la ambición del hombre negociante


En los negocios, cualquier espíritu deportivo queda descartado. Los intereses de los jugadores siquiera son tomados en cuenta, lo que prevalece es el dinero invertido por los clubes.

¿Qué deportista no quiere tener el orgullo de participar de los Juegos Olímpicos? Es como entrar al paraíso del deporte. Es oportunidad única de compartir el sabor religioso con deportistas destacados en otras modalidades.

Los dirigentes del deporte mundial están perdiendo la sensibilidad social en detrimento del dinero.

La nota abajo demuestra esa situación calamitosa.

Fallan en favor del Barcelona en el caso Messí. Grondona asegura que el jugador se quedará en Pekín

La resolución del organismo también le recomienda a los clubes ceder a sus jugadores "en aras del espíritu olímpico". También hace un llamamiento a la FIFA y a los clubes para que adopten una solución razonable.

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se pronunció el martes con respecto al caso Lionel Messi y manifestó que el Barcelona no tiene ninguna obligación de liberar al jugador para que dispute los Juegos Olímpicos. Por su parte, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio Grondona, expresó que el rosarino se queda en Pekín.

La misma resolución incluye el pedido del Schalke 04 y el Werder Bremen de Alemania por los brasileros Rafinha y Diego. Según afirmó el TAS, “el tribunal ha concluido que el Schalke 04, el Werder Bremen y el Barcelona no tienen obligación legal de liberar a sus respectivos jugadores para el torneo olímpico de fútbol".

En tanto, el texto considera que "el torneo olímpico de fútbol no está incluido en el calendario coordinado de partidos y no existe una decisión específica del Comité Ejecutivo de la FIFA que establezca la obligación de los clubes de liberar a los jugadores menores de 23 años para este campeonato".