lunes, 14 de julio de 2008

La Libertadores es mucho más que un sueño


Para quien aún se sorprende por la conquista de la Copa Libertadores por parte de la Liga Deportiva Universitaria de Ecuador, la entrevista del entrenador Edgardo Bauza a la página web de la FIFA, ilustra bien como se debe encarar un proceso.

Para soñar con la posibilidad de ganar la Libertadores, es necesario mucho más que buenas intenciones.

Para comenzar, sabemos que el presupuesto anual del equipo campeón (LDU) es de 6 millones de dólares, algo imposible para la realidad boliviana.

Segundo, algo más posible desde que se cambie la cultura futbolera boliviana, dar tiempo al entrenador para que pueda montar el equipo y conseguir resultados. Es necesario acabar con el “inmediatismo” del fútbol nacional.

A seguir, lean la entrevista del técnico argentino que sufrió, lloró, pero, finalmente, pudo ver el cielo (foto).


Bauza, el padre de la criatura

Las lágrimas de alegría que bañaron su rostro al final de la serie decisiva con Fluminense poco tienen que ver con el gesto que se le conociera como jugador. Edgardo Bauza, el argentino que dirige a la exitosa Liga Deportiva Universitaria de Quito, fue un aguerrido y temperamental marcador central de excelente juego aéreo y gran olfato goleador. De aquel temible futbolista de la década del 80' e integrante del subcampeón mundial de 1990, sólo quedan los gestos y rasgos angulosos...

"No esperaba que rompiera en llanto de la manera en que lo hizo. Nunca lo ví así. Supongo que sacó de adentro todo lo que tenía guardado: las ansias por ganar la Copa y el recuerdo de su madre, que falleció recientemente", explica Héctor Bauza, papá del Patón. Su hijo, a los 50 años, es a su vez padre de otra criatura: la Liga Deportiva Universitaria de Quito.

Recuerdos amargos, dulce porvenir

A su llegada a Ecuador, en reemplazo del peruano Juan Carlos Oblitas, la situación del equipo Albo no era la mejor. "Hace un año me tuve que ir de la cancha escoltado de la policía porque me querían linchar. La prensa decía que mi ciclo estaba cumplido y que el Presidente del club no sabía lo que hacía", reconoce con la tranquilidad de quien se ha impuesto a un entorno hostil.

La transición no fue sencilla. La Liga comenzó a dar muestras de recuperación y en 2007 logró el título y la Liguilla. Llegaba la temporada 2008 y el primer objetivo claro: superar la primera fase de la Copa Libertadores. "Sabíamos que a nivel local no nos ganaba nadie y que teníamos que trascender en el marco internacional", reconoce este icono del club Rosario Central, al que llegó a dirigir en la semifinal del certamen sudamericano en 2001. "Sin embargo, cuando nos tocó el Grupo 8 nos cayó como una bomba. Pensábamos que era el más difícil", completa.

Y tenía motivos para pensarlo: el presupuesto anual de todo el equipo es de 6 millones de dólares, el mismo que utilizaron varios de sus rivales en la contratación de apenas un par de refuerzos. "Me di cuenta de que estábamos para algo grande cuando pasamos de fase y dejamos afuera a Estudiantes en octavos de final. Ahí supe que iba a ser difícil que nos ganen", recuerda. Pues estaba en lo cierto: el equipo no paró hasta dejar afuera a San Lorenzo, América de México y el mismísimo Fluminense en una histórica final en el Maracaná.

Al estrellato

Tal como lo demuestran sus más de 100 goles en el puesto de defensor, Bauza siempre se caracterizó por su espíritu ambicioso y ganador. Sin dudas, una de las claves para el presente dorado que le toca vivir. "Cuando empecé mi carrera hace diez años me preguntaba cuándo me tocaría ganar esta Copa. Ahora estoy acá, es nuestra. Es un gran premio a un equipo serio y osado".

Los números de la Liga en el cierre de la consagración no fueron los mejores. Apenas ganó 1 de sus últimos 7 encuentros, aunque quizás el más importante: la final de ida ante Fluminense. Esa victoria 4-2, sumada a la valiente demostración exhibida en el mismísimo estadio Maracaná, terminaron por cambiar la imagen del estratega en una ciudad tan futbolera y exigente como Quito: "Fue un cambio tremendo. Me creen casi Dios", explica a la prensa entre risas.

Y es que las idas y vueltas del fútbol dependen de los resultados. Ahora, Bauza irá por un reto aún mayor: la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008. Allí, en diciembre, los albos deberán medirse con equipos de la talla del Pachuca mexicano o el mismísimo Manchester United. Sin dudas, un desafío enorme en la vida del club y los hinchas universitarios, que esperan ansiosos la confirmación de que el Patón estará presente para guiarlos en esa aventura.

Por si acaso, el Presidente del club, Rodrigo Paz, ya ha llamado a la calma: "Será difícil retenerlo porque todos querrán contratarlo. Pero él quiere quedarse y yo pretendo lo mismo, por lo que haré el esfuerzo más grande del mundo por extender su contrato. Estará con nosotros hasta fin de año, es un hombre de honor y palabra".