lunes, 20 de abril de 2015

EL FÚTBOL “ALTERNO” BOLIVIANO


Siempre afirmé que el deporte en general y el fútbol, en particular, es el fiel reflejo de la economía de un país.

Por ello, ningún equipo nacional (la excepción quizás sea Bolívar, pese a la nada clara actuación de BAISA y su contrato de 20 años) tiene condiciones de montar un elenco de profesionales, con un homogéneo nivel técnico, capaz de atender, al mismo tiempo, compromisos nacionales e internacionales. Cosa que es natural en otros países.  

Con la excepción señalada, los equipos nacionales tienen “titulares” y “suplentes”; así, bien definidos. O sea, 11 o 12 jugadores con sueldos arriba del promedio, a quienes tratan de cumplirles, y “el resto”, con posibilidades de “quién sabe” alternar cuando sea estrictamente necesario en el equipo y quienes reciben sueldos siempre más bajos, cuando reciben.  

Hasta el periodismo deportivo ya entró en esa “lógica”, porque catalogan a los equipos, de acuerdo a la situación, en “titulares” y “alternos”. Un verdadero absurdo.

En cada participación de equipos bolivianos en torneos internacionales, la pobreza del fútbol boliviano queda más expuesta y para los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), está todo bien. No es necesario cambiar nada.

La última repercusión internacional respecto del deporte nacional, no fue siquiera el inmovilismo de la selección nacional que, en plena “Fecha Fifa”, fue la única que no jugó. Hecho que para la FBF es normal, así como para el mundo futbolístico boliviano. Ya nada sorprende.

Lo que sí repercutió fuera de nuestras fronteras, en un mixto de pena e incredulidad, fue el episodio propiciado por Universitario de Sucre que, para un partido de la Liga del Fútbol “Profesional” Boliviano, utilizó a 11 jóvenes para producir una tragicomedia, al entrar en cancha con 7 jugadores y cuando ya perdían por 0 x 2, con apenas 12 minutos de partido, siguieron el reglamento, “lesionando” a uno de los jugadores, quedando con seis, y abandonando el campo de juego. Perdieron por wo técnico.

El motivo para el triste episodio, fue que Universitario estaba reservando sus titulares para la Copa Libertadores y la Liga no aceptó mudar la fecha del juego frente a Bolívar.

Sería cómico si no fuese trágico.