jueves, 14 de noviembre de 2013

CLUB THE STRONGEST, EN ESTADO DE COMA


El Tigre está más negro que amarillo.

Negro de vergüenza.

Porque si existe orden judicial para allanar las dependencias del club y la residencia del presidente, la cosa no debe ser tan simple.

Y si recordamos que en la última década se habló más de las malas administraciones de The Strongest que de sus conquistas con el deporte, podemos imaginar el tamaño del rombo.

El problema envuelve tantos  millones de bolivianos que una cooperativa cobra del Tigre, que un buen jurisconsulto no dudaría un minuto en convocar a todos los ex presidentes estronguistas con vida y sus hombres de confianza, para que respondan por la parte que les corresponde.

Porque, a rigor, todos tienen alguna culpa.

 Como tienen culpa los socios del complejo que en todos esos años no hicieron absolutamente nada para cobrar providencias y evitar lo peor, pese a que la tal cooperativa tenía oficinas en las mismas entrañas de Achumani.

Me pregunto: ¿el actual presidente Kurt Reitsch no sabía de los agujeros financieros de la institución que estaba asumiendo? ¿Y cuál es la participación del actual presidente en la relación de The Strongest con la Cooperativa San Luís? Y además, ¿qué hacía una cooperativa dentro de la institución alvinegra?

¿Y Jorge Pacheco no sabía qué es lo que se hizo en la administración de Sergio Asbún? ¿Y Jorge Asbún no sabía qué The Strongest recibía de Javier Hinojosa?

Y si todos ellos sabían de lo delicado que eran las finanzas estronguistas, ¿por qué aceptaron ser presidentes?

No creo por simple amor al club.

Y lo que más me llama la atención, es que los 4 últimos presidentes del Tigre son empresarios que a lo que todo indica, tienen sus empresas funcionando, aparentemente, a plenitud.  Irónicamente,  gracias a su talento empresarial  el patrimonio estronguista puede desaparecer.

Infelizmente, vemos que  The Strongest, así como ocurrió con otros grandes clubes de la Liga, fue presa de inescrupulosos empresarios que se aprovechan de la fallida legislación boliviana que considera a esos históricos clubes como instituciones sin fines de lucro, por lo tanto no obligados a rendir cuentas.

Se olvidan, creo yo, de que esas instituciones deportivas son de interés público, por lo tanto, pasibles a ser intervenidas por el Estado.


Enfermo, el decano puede volverse apenas un equipo de fútbol y dejar de ser un club.

Actualizando el post.

The Strongest debe a Impuestos Nacionales la suma de 12 millones de bolivianos (poco más de US$ un millón 700 mil) .

Por su lado, los asociados de la Cooperativa San Luís, de Santa Cruz de la Sierra,  cobran del Tigre US$ 6 millones.

Ambos casos pueden ocasionar el embargo de los pasivos de la entidad, incluyendo el Complejo de Achumani y los predios de las calles Colón y Comercio, en La Paz.