sábado, 25 de mayo de 2013

BOLÍVAR, CAMPEÓN DE UN FUTBOL MISERABLE


 
Bolívar se consagró campeón del torneo Clausura de la Liga del Futbol Profesional Boliviano. Si gana el torneo Apertura, podrá ser considerado Campeón Nacional 2013. Por esas insensateces que existen en el futbol nacional, desde la creación de la Liga, pocos son los clubes que pueden ser considerados campeones nacionales (el último fue The Strongest) y apenas pueden ser llamados ganadores de uno de los dos torneos que se disputan anualmente. Y así mismo hay una incoherencia, pues el torneo clausura se juega en el primer semestre del año y el Apertura en el segundo del mismo.

 

Pero ser vencedor (sinónimo de campeón) es siempre bueno.

 

Y vencer en un futbol de medio porte como el nuestro es siempre más difícil para todos los equipos lo que el mérito se hace mayor. A comenzar las condiciones lamentables de los campos de juego que perjudican la plasticidad y el desempeño de los jugadores.

 

Y no me refiero a los gramados de los principales estadios del país (que pertenecen al Estado) que, de cierta forma, son hasta aceptables. Hablo de las canchas donde los profesionales del futbol nacional tienen que entrenar y donde los agujeros son disimulados por el césped elevado y mal cuidado.

 

Estamos aún  (en pleno Siglo XXI) viendo a jugadores de clubes profesionales (por ser afiliados a Federación Boliviana de Fútbol) cambiándose de atuendo para el trabajo, al borde de las canchas, porque sus camarines no reúnen las mínimas condiciones y donde encontrar duchas con agua caliente ya es un verdadero premio.

 

Hablar de campeón nacional es referirse al mejor de todos los clubes profesionales y en este caso Bolívar es el mejor de un futbol donde la miseria es latente.   

   

Y ese, creo, es su mayor merito.