lunes, 24 de junio de 2013

“POR QUÉ NO QUIEREN EL MUNDIAL EN BRASIL (?)”

 
-          El costo del Mundial situado en unos 30 billones de dólares

-          La “limpieza” en las favelas

-          La represión a los pueblos indígenas

-          El aumento del servicio público

-          Brasil no sabe qué hacer con sus estadios después del Mundial

-         La Confederaciones y la Copa del Mundo costarán a cada brasileño 77, 31 dólares (dato estimado)

 
Esos seis “motivos” para las protestas brasileiras, están escritos en el Informe del periodista argentino Javier García para rockandball.com que sirvió de fuente para la publicación en www.Late.com.bo con el título “Por qué no quieren el Mundial en Brasil”.

Es una muestra de cómo en el mundo repercutieron esas movilizaciones, pero, al mismo tiempo, también demuestran de cómo los periodistas inventan datos y escriben inverdades. Al periodista argentino García, debo decirle lo siguiente:

-          El costo invertido por el gobierno brasileño para la Copa del Mundo no alcanza a “unos 30 millones de dólares”. En realidad es de mil cien millones de dólares (1 billón de dólares). Esa cantidad se refiere a préstamos concedidos por el Banco Nacional de Desenvolvimiento Social (BNDS) a las empresas constructoras, con subsidios e intereses más bajos que los normales, o sea, no es que el gobierno invirtió dinero vivo, más bien, son valores que dejará de recibir;  

-         La “limpieza en las favelas” comenzó hace 3 años y no tiene absolutamente nada que ver con la Copa y los Juegos Olímpicos. Para tanto, fueron creadas las llamadas  Unidades de Policía Pacificadora - UPP, destinadas a permanecer en las favelas, donde la población era prisionera de las bandas de narcotraficantes que eran los que mandaban en esos lugares. Los maleantes eran tan osados que un reportero de la Red Globo, que estaba realizando un reportaje investigativo relacionado a la prostitución de menores, fue secuestrado, torturado, quemado y enterrado en la propia favela.

-         En el caso de los indígenas, en realidad se trata de la demolición de una casa donde funcionaba el "Museo del Indio", exactamente a pocas cuadras del estadio  Maracanã, lugar que, por el proyecto de remodelación de ese escenario deportivo, sería utilizado para ampliar el estacionamiento (lo que no justifica la medida). Por lo tanto es una acción isolada y no se puede incluir a todos los indigenas brasileños en el episodio.

-         No sé a qué se refiere con “aumento del servicio público”.

-         El único escenario que realmente tiene todo para volverse un verdadero “elefante blanco” es el estadio Mané Garrincha de Brasilia, capital del país, estado con poca tradición futbolística y, por lo tanto, sin justificativa para su construcción. Los otros estadios serán bien aprovechados, lo que no quiere decir que se justifique la enorme inversión habiendo otros sectores con necesidad mayor de inversiónes.

-         Hasta ahora, a priori, nadie puede decir cuánto costará para cada uno de los 190 millones de  brasileños la organización de la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos.