martes, 18 de septiembre de 2012

EN EL FUTBOL, SER SEGUNDO ES SER EL PRIMERO DE LOS ÚLTIMOS. A propósito de un comentario de Julio Peñaloza Bretel, dueño de uno de los mejores textos del periodismo deportivo nacional

Por viaje y otros compromisos, recién hoy dediqué tiempo al Blog. En ese cometido, también recién leo el comentario y observación del buen periodista y amigo Julio Peñaloza Bretel quien, respecto del post  ¿AZKARGORTA, SOÑADOR, MAGO U OPORTUNISTA? (14.08.2012) escribió:

 

“Es fea la imprecisión en periodismo Jorge. A Xabier le fue bien en el Yokohama Marinos. Fue segundo en el torneo japonés cuando él dirigió y tuvo en su plantilla a Julio Baldivieso. Luego le fue bien como director de proyectos internacionales del Real Madrid. Lo justo es lo justo. Su regreso a la selección boliviana es otra historia.”

 

A Julio debo decirle que la escuela periodística de donde vengo (en Brasil) me enseñó a comprender que para que un equipo o selección sea considerada vencedora, “debe ser el(la) primero(a), porque ser segundo(a) significa ser el(la) primero(a) de los(las) últimos(as)”.

Creo que hay una diferencia conceptual, porque yo no considero ni festejo como la mayor conquista del futbol boliviano la clasificación al Mundial de EEUU-94. Personalmente, creo que el campeonato Sudamericano del 63 jugado en Bolivia, y ganado por el futbol boliviano de forma invicta, es más significativo.

A propósito, ¿quién recuerda que Bolivia fue sub-campeón de la Copa América jugado en el país el 97?  Eso muy a propósito de la segunda colocación conseguida por Azkargorta con el Yokohama Marinos en Japón.

Con referencia al trabajo del vasco en el Real Madrid, sinceramente, desconozco. Sin embargo “proyectos internacionales” me suena más a un trabajo burocrático que, convengamos, no entra en cancha. Aprovechando la oportunidad, sugiero que la experiencia y conocimiento de Askargorta sean más bien aprovechados por la Federación Boliviana de Futbol dándole empleo como "director de proyectos nacionales e internacionales".

En tiempo, Julio, gracias por enriquecer el blog con tu comentario.

 Un abrazo.