viernes, 27 de abril de 2012

BOLÍVAR x SANTOS: NI RACISMO, NI ODIO, APENAS INADAPTADOS

Siempre fui contra las hinchadas organizadas en el fútbol, porque a la larga se tornan organizaciones de presión hacia los jugadores y dirigentes de los clubes, con el claro objetivo, por parte de sus organizadores, de llevar ventajas económicas y otras.
No es secreto que antes de la existencia de esas hinchadas, el público boliviano que asistía a los estadios era considerado uno de los más receptivos y respetuosos, teniendo la característica de aplaudir las buenas jugadas aún siendo del equipo adversario. Y, creo, la cultura boliviana del aficionado continua siendo la misma, con excepción de algunos inadaptados, como el que arrojó objetos al campo de juego durante el partido entre Bolívar (2) y Santos (1).


Esa acción por sí sola puede traer consecuencias graves (inclusive la suspensión)  para el estadio Hernando Siles, donde Bolívar manda sus juegos internacionales.


Mientras tanto el hecho está adquiriendo contornos inesperados, pues el Santos ya anunció que va a denunciar ante la Conmebol “el tratamiento antideportivo que recibió en La Paz.”


Mientras tanto, lo que inmediatamente preocupa, es la forma con que Bolívar será recibido en el estadio de la Vila Belmiro, en Santos, reducto que fue escogido para el próximo juego entre ambos equipos, el próximo 10 de mayo.


 Recordemos que inicialmente el encuentro estaba marcado para el estadio Pacaembu en São Paulo, donde el público asiste  a una distancia considerable del campo de juego, pero el presidente del Santos, Luis Alvaro de Oliveira Ribeiro, declaró que desea contar con su hinchada para la contienda, para que la presión sobre el Bolívar  sea fuerte, pero sin ningún tipo de incidente extra campo. En Vila Belmiro es público está a 3, 4 metros del campo de juego.


“A víspera del partido haré ese pedido a nuestra hinchada” – dijo de Oliveira, aclarando, sin embargo, que  no se puede perder la razón. Nosotros tenemos que dar una lección para esa gente y mostrar cómo funciona el mundo y de qué manera debe ser llevada la convivencia en el deporte. Vamos tratarles con lealtad y seriedad. Para eso, convoco a la hinchada: vamos a llenar la Vila Belmiro y dar una lección a esos subdesarrollados, que piensan que futbol es guerra.


Debe saber el presidente del Santos que Bolivia es aún un país subdesarrollado, pero quiero recordarle que por Bolivia pasaron, y jugaron mucho, astros brasileños como Pelé y Garrincha, que nunca hicieron declaraciones antipáticas y previas con relación a la altura; por ello, siempre fueron recibidos con cariño y respeto.


Inadaptados para el deporte existen en cualquier parte del mundo, inclusive en Brasil, donde este bloguero vivió más de 30 años.