miércoles, 15 de diciembre de 2010

LAS CULTURAS Y EL ENTRENADOR PARA BOLÍVAR


Leo en páginas de Marcas de La Razón de La Paz, el nombre de Ángel Guillermo Hoyos, argentino, que quiere ganar 600 mil dólares anuales para dirigir a Bolívar en base a la “cultura europea”.

No es mi dinero, pues eso está en las cuentas del señor Claure; sin embargo, como periodista no puedo dejar de opinar que Bolívar estará cometiendo un serio error si contrata al entrenador Hoyos, no por su capacidad (pues siquiera la conocemos) más bien por falta de condiciones para que un entrenador “con cultura europea” pueda trabajar.

Si Bolívar trata de conseguir alguien que trabaje con cultura europea en La Paz, lo primero que sus dirigentes y Baisa deberían hacer, es invertir los 50 mil dólares mensuales que pretende ganar el Sr. Hoyos, en la construcción de un verdadero escenario deportivo en sus propiedades de Tembladerani, con todas las condiciones de trabajo y preparación para sus jugadores y divisiones menores.

La llamada “cultura europea del fútbol” está basada en el híbrido deporte-tecnología y sustentada por una administración en donde el Marketing Deportivo es de fundamental importancia. Cultura europea y cultura boliviana están separadas exactamente por las condiciones de trabajo que existen en uno y otro lugar, no precisamente por nombres o personas.

No es ninguna garantía de suceso el hecho de que el Sr, Hoyos haya trabajado en las inferiores del Barcelona español y en el fútbol de Grecia y Chipre.

Creo que el paso más seguro para Bolívar (y cualquier equipo boliviano) para contratar un técnico es encontrar alguien que se adapte exactamente a las condiciones precarias de trabajo y a la falta de futbolistas en condiciones de disputar torneos de alta competencia (como la Libertadores), o sea, que se acomode a la cultura futbolera boliviana. Lo contrario es, en mi modesta opinión, botar dinero afuera.

Ejemplos de diferencia entre la cultura europea y boliviana en el ámbito futbolístico hay muchos, entre los que podemos citar:

• En Europa, se contrata primero al entrenador y su cuerpo técnico y después a los jugadores precisamente indicados por él.
• En Bolivia, se contratan primero a los jugadores y se los entregan al entrenador exigiéndole después una responsabilidad que no la tiene.

• En Europa, los sueldos se pagan en día y los contratos se respetan, independientemente del rendimiento del equipo.
• En Bolivia, se condiciona el pago salarial a la conquista de victorias.

• En Europa, las divisiones inferiores tienen alimentación, educación, alojamiento y entrenamiento diario y gratuito.
• En Bolivia, los jugadores de divisiones inferiores tienen que pagar para entrenar y cambiarse de ropa al borde de la cancha y nadie se importa por su alimentación, estudios y mucho menos por su salud.

• En Europa, existen campeonatos anuales para todas las divisiones inferiores, manteniendo a los jóvenes en permanente actividad.
• En Bolivia, los torneos para las divisiones inferiores escasean y siquiera se sabe qué categorías existen.

Así, el pensamiento de los dirigentes de Bolívar de que trayendo un entrenador con "cultura europea" les dará automáticamente logros y conquistas, llega cerca de la utopía.

Sin embargo hay que reconocer que el nuevo entrenador podrá ganar campeonatos, dada la igualdad existente entre los equipos nacionales, pero de lo que se trata es si la "cultura europea" podrá ser implementada en el país.